Es tan fuerte la plenitud analógica de esta imagen, tan categórica, que es imposible describirla. Si lo intentáramos, traicionaríamos a la imagen tal como es, a secas. ¿Qué decir? ¿Qué es el rostro del anonadamiento, del derrumbe? La prensa, desde luego, no ha hecho sino emitir mensajes a propósito de esta cara desastrada. No nos interesa esa retórica.
Lo que sí nos importa es rescatar esa función extraordinaria del periodismo gráfico, capaz de retratar un instante de lo real con una fuerza devastadora. A menudo, una foto revela mucho más que una nota periodística.
Desde luego, lo real se escapa de entre los dedos como el
agua de mar. Como dijo el reportero gráfico Phil Noble, el autor de esta imagen
formidable de la agencia Reuters, para captarlo es necesaria la gracia de los dioses de la
fotografía.
